Influencias Británicas en Portugal

Entre otras señas históricas, el Reino Unido protegió a Portugal de la invasión del Napoleón durante su escalada bélica que llevó a cabo en gran parte del viejo continente, con ello querían evitar que se hiciera con la Península Ibérica al completo ya que lo logró en la vecina España. Durante esos años de protectorado Británico el país luso obtuvo influencias sociales, políticas y de diseño tales como los buzones de correos de igual forma y línea que los que se encuentran en la gran isla europea.

Sede de la fundación José Saramago en Lisboa


Este peculiar edificio en la arquitectura lisboeta con tintes italianos llamado Casas dos Bicos a escasos metros del Río Tajo y de la Plaza del Comercio será en pocos meses la sede en Portugal de la Fundación José Saramago, un lugar donde aprender y disfrutar de la obra del Nobel y sobre todo Gran escritor portugués Saramago.

Web Fundación J.Saramago: En español y portugués
www.josesaramago.org

Los maravilloso de este palacete es ver sus piedras blancas, de punta como diamantes siguiendo la línea del estilo renacentista italiano y justo las casas colindantes lucen unas fachadas a las formas más puras de Alfama: ropas tendidas en los balcones, bloques escasos de manos de pintura y desaliñado como casas de marineros que todavía cosen redes en sus puertas.



Azulejos portugueses





Lo que te deja ver el mirador de Santa Justa


Esta curiosa torre ascensor de parentesco a la Torre Eiffel de París ( no tiene nada que ver con el popular arquitecto francés, solo data de la misma época) está situada entre la Plaza del Comercio y la Plaza de Pedro IV. Se pude subir desde la transversal entre las dos plazas y la forma más fructífera y reconfortante para tomar el pulso a la vieja Lisboa es si se toma Chiado caminando de forma ascendente, buscando la Iglesia de San Roque que llama la atención por no tener tejado, por lucir unos arcos de punta libres de tejas, pues arriba está la entrada a la terraza del Mirador que deja ver unas imágenes preciosas de Alfama, Chiado, Río Tajo y la ciudad financiera más contemporánea de Lisboa.





Iglesia de San Roque / Igreja de Sao Roque

Las dos torres de la Catedral entre el hierro forjado de la torre metálica



Fachadas intervenidas artísticamente








No todas las fachadas son de azulejos


Museu do Fado / Museo del Fado


Dirigirse a Alfama es ir a la cuna del Fado, la gran manifestación cultural portuguesa. Aunque nació en las tabernas y antros del mencionado barrio en el Siglo XVIII, entre olor a vinho y gente de poco bien, lentamente se fue asentando el sonido de las guitarras portuguesas a las que se les añadió la espanhola y las letras populares pasaron a ser de autor, la intelectualidad lisboeta se le fue sumando a estos cantos situándolo en los círculos de la alta sociedad allá a principios del Siglo XX hasta la llegada de la Gran Fadista Amalia Rodrigues que lo internacionalizó. Hoy el Fado cuenta con seguidores en todo el mundo, los fadistas y guitarristas actúan en teatros y festivales de cualquier rincón del planeta y como manifestación artística que es, hacen emocionar a cualquiera incluso cuando no se habla portugués o ni siquiera se ha visitado Lisboa.
Desde hace unos años, el Fado cuenta con un Museo en Alfama para divulgar los orígenes, el presente y el futuro de la música saudade, vale la pena visitarlo, ponerse el pinganillo del audioguía y escuchar la historia y sobre todo a escuchar FADOS.
Es un espacio cómodo de visitar, museográficamente está bien dispuesto desde el punto de vista informativo, sorprende como la auidoguía está sincronizada con los vídeos que emiten. Se pueden ver los primero cuadros pintados donde aparece el fado como tema, los primeros soportes de audio grabados con fados, especial mención a Amalia Rodrígues, y una exposición temporal en la plata sótano que además coincide con la generación actual de fadistas.

Dirección:
Largo do Chafariz de Dentro 1 www.museudofado.pt
1100 Lisboa, Portugal
218 823 470